Desde el punto de vista metódico, Mytilus es un molusco marino, de la clase Bivalva, suborden, Autobranchia, orden, Cyrtodontida y de la famila Mytilidae. A partir del punto de vista banal y familiar, se trata del humilde y natural mejillón. Alguno de ustedes seguro que pensaba que les iba a largar un rollo científico, pues no, pero si, darles un poco de información, sobre este sabroso bichito que tantos platos nos proporciona.
Parece ser, que el origen de los mejillones se remonta al Jurásico, pero el genero no fue identificado hasta 1758 por Linneo. La familia Mytilidae se reconoce por la forma y el relieve de la concha, la estructura de la charnela, que es la estructura elástica que une las dos valvas y las estrías musculares o asientos de los músculos aductores. Como observarán, al realizar anteriormente la clasificación del Mejillón, nos habíamos quedado en el género Mytilus. Por razón de descripciones anatómicas y hasta muy avanzada la segunda mitad del siglo XX, se distinguían en Europa, tres especies de Mytilus. Mytilus edulis , mejillón azul o mejillón atlántico, Mytilus galloprovincialis o mejillón mediterráneo y finalmente Mytilus tróssulus presente exclusivamente en el mar Báltico.
En el caso de otros Mytilidos como Mytilus californianus o Mytilus chilensis las distintas especies de mejillones entran en nichos ecológicos análogos, asentándose en territorios de aguas agitadas, donde viven de forma asentada, fijados a sustratos resistentes, como rocas, guijarros y arenas de mar compactas. El tipo de vida, así como su localización litoral e intermareal, lo exponen a las condiciones típicas de la vida intertidal, en la cual uno de los primordiales condicionantes es la exposición reiterada al aire durante la marea baja. El límite de supervivencia en esta zona viene condicionado por la duración del periodo de exposición al aire y por el grado de humedad disponible durante ese tiempo.