sábado, 11 de septiembre de 2010

LA POSADA DE LOS MOSQUETEROS

Al llegar a La Laguna, nos adentramos en una ciudad que es patrimonio histórico de la humanidad, y si nos dirigimos a la calle Santo Domingo, una calle que te recuerda donde te encuentras, y justo frente a una de las iglesias más bonitas de La Laguna, seguro que estás en La Posada de Los Mosqueteros. Que además, se encuentra cerca del mercado, lo que aporta una garantía en parte de las compras.
Al entrar a La Posada, es como si se encontrara uno en el siglo XVII. A la entrada, una pequeña barra, donde los cocineros y el jefe surgen tranquilos a disertar con los clientes, dando ese toque de atención-distinción, y al mismo tiempo familiar, como si el invariable trasegar de la sala no fuese con ellos, ya que lo tienen todo controlado.
El comedor principal, ubicado en una nave antigua de techo alto y un sólo cuerpo con techo a dos aguas y con relieves en madera de tea. Como no podía ser de otra forma, los decorados se inspiran en la época medieval, con una iluminación acorde al local.
El ver esta decoración, me hace trasladarme a la Gascuña, en la época que D´Artangnan cabalgaba por esa su tierra. Personaje emblemático del Gers, mosquetero del rey, que ha dejado sus huellas en la memoria colectiva, y parece que seguimos oyendo su máxima: ¡Todos para uno y uno para todos!
Ciertamente, estamos un poco lejos en el tiempo y en la distancia, pero ahí, en su tierra, siguen preparando grandes platos con sus aves de corral, foie gras, patos y ocas conservados en manteca, ajo, melón, pastel gascón, vinos de origen Saint-Mont, Madiran, Pacherenc du Vic-Bilh, Côtes de Gascogne, Côtes du Condomois, el aperitivo Floc de Gascogne, y el muy renombrado aguardiente Armagnac.
Pero ahora nos debemos a La Posada de Los Mosqueteros, donde Manolo Morales, inquieto conocedor de las artes culinarias, se desvive junto con Evaristo, para ofrecer a su clientela, los mejores productos en elaboraciones clásicas y otras más atrevidas.
Se trata de la cocina tradicional castellana puesta al día. Platos como la cazuela de filetes de berenjena con langostinos y queso fundido, le dan hechura. Los huevos estrellados, para sí los quisiera Lucio. Los medallones de rape, nos recuerdan al Cantábrico en aromas y texturas. Las papas rellenas de bacalao, han llegado a ser un clásico. Los lomos de cordero con vino tinto, tienen el “don” de quien se hermana con los fogones. Las sepias troceadas nadan en su sencillez de sabores y de postre, hojaldre de higos con nata y chocolate, que da una idea del manejo de la repostería. Con una amplia bodega cubre todas las necesidades del exigente y si le unimos los buenos y comedidos precios, todo un festín.
Todavía con el gustillo del café en la boca, salimos a pasear por las calles estrechas de La Laguna, apreciando y disfrutando de las fachadas de las casas con la original arquitectura canaria. Aquí hay muchas típicas casas canarias con sus patios interiores, sobresaliendo, la casa Montanes con su precioso patio interior y los balcones de madera.
Un día más, hora de partir, pero cuando vuelva a La Laguna, seguro que me encontrarán en…
LA POSADA DE LOS MOSQUETEROS
c/ Santo Domingo, 26
LA LAGUNA- TENERIFE
Tlfno. 922254965

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